Dependencias
|
Dependencia es un término amplio que, en general, hace
referencia al apego que tiene un individuo sobre un objeto, una persona,
una acción, etc.
Existen dependencias reconocidas sobre las drogas,
medicamentos, alcohol y tabaco, sexo, juego y
videojuegos, etc., y otras no tan reconocidas pero
igualmente reales como dependencia sobre
sensaciones, acciones, pensamientos, creencias,
incluso modos de vida.
|
 |
Existen varias definiciones oficiales del término
Dependencia, según la psicología, la psiquiatría, la
OMS, etc. A mí me gusta hacerlo, aunque en principio
suene abstracto, en términos de libertad
interior.
Por que es en relación con uno mismo, donde uno puede
valorar si verdaderamente se siente libre o no.
Pero,
¿Qué es Libertad?
Libertad no es sólo dejadme hacer lo que me la gana.
Eso es otra cosa.
Libertad es cuando puedo elegir. Es decir,
cuando tengo la capacidad de elegir SI y también la
capacidad de elegir NO.
Sólo cuando ambas opciones son reales en mi fuero
interno, entonces soy verdaderamente libre. Mientras
no sea así, estaré viviendo en la dependencia, y
probablemente estaré usando incorrectamente el
término libertad.
Libertad, no trata tanto de que otros o la
sociedad me permitan hacer esto o lo de más allá,
sino de que yo me permita elegir, y eso pasa por
poder decir tanto que si, como lo contrario. Y decir
que no supone privarme. Si puedo elegir privarme,
entonces puedo hablar de haber conquistado cierto
grado de libertad.
Mientras no sea así, lo que hay es dependencia revestida
de libertad.
Por otro lado, normalmente cuando hablamos de
dependencias, solemos decir y pensar que nos
apegamos a tal objeto o persona. Por ejemplo, cuando
se trata de drogas, decimos que la persona es adicta
a esa droga. Cuando se trata de personas incapaces
de dejar una relación de pareja, pensamos que el
sujeto se apega a tal persona. Cuando es una
ludopatía, pensamos que la persona tiene dependencia
de las máquinas o del juego.
Sin embargo, si profundizamos en el asunto, podemos
darnos cuenta de que, en realidad, consumir tal
droga, jugar a este o ese juego, o estar con tal
persona, despierta en nosotros una sensación
agradable y placentera. Y es esta sensación lo que
queremos vivir y revivir. Por tanto, a lo que nos
apegamos es a la sensación que se
despierta en nosotros cuando estamos con esa
persona, cuando consumimos tal droga o jugamos a tal
juego.
Una y otra vez lo que buscamos es la sensación.
Como creemos que esa sensación sólo nos la da tal objeto,
acción o persona, pensamos que dependemos de estos.
Es decir, a lo que nos enganchamos es a la
sensación, que es lo que buscamos revivir una y otra
vez.
En conclusión, toda dependencia es apego a una
sensación. No importa que tipo de
dependencia se trate, ni qué elementos formen parte
de esta. > Toda dependencia es siempre una
dependencia a la sensación que obtenemos cuando
estamos en contacto con el objeto que nos genera
esa sensación.
Si la dependencia es apego a una sensación, ¿Qué puede
hacer yo para salir de una dependencia?
Existen dos campos de acción sobre los que puedo incidir.
Uno es externo. Todos sabemos, por ejemplo, que
ver fumar a alguien es un estímulo que desencadena
el deseo de fumar en la persona fumadora. Se
trataría de analizar y prevenir a qué estímulos y
situaciones me voy a exponer.
El otro es interno. A partir de darnos cuenta de
que el apego es a la sensación, empiezo a tener un
poco más de libertad. Sabiendo que, las sensaciones,
al igual que los pensamientos y las emociones, nacen
y mueren en mí. Por lo tanto, todo sucede dentro, y
es en este ámbito donde tengo la mayor capacidad de
acción sobre mis dependencias.
Si la dependencia se mueve en base a la búsqueda de
sensaciones agradables, ¿Puedo aprender a generarme
sensaciones agradables y positivas para llenarme de
experiencias enriquecedoras? Por supuesto, y este
trabajo personal es lo que en definitiva podrá
dotarte de libertad, porque no dependerás de nada ni
de nadie para sentirte bien.
Todos buscamos sentirnos bien. Y todos hemos aprendido a
hacerlo de una forma determinada. Unas son más
saludables y autosuficientes que otras. Pero poder
aprender a sentirse bien de manera natural y
sencilla es un valor que se hace cada vez más
necesario.
Rodrigo Hernando. |