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Si no tiene
pedigrí (pedigree) no es un perro de verdad
Para comprender
adecuadamente el comportamiento del perro es imprescindible saber de
donde viene. La teoría más aceptada en la actualidad por los científicos
es la que considera al lobo como único antecesor salvaje del perro y con
el cual comparten el mismo número de cromosomas y un comportamiento muy
similar pero con variantes debido al proceso de domesticación que
sufrieron los perros. Muchos consideran que el perro es una subespecie
de lobo o directamente que es un lobo doméstico. Las diferentes razas
que actualmente existen tan sólo son modificaciones físicas con pequeñas
diferencias de comportamiento, incluyendo a los mestizos. En una
próxima publicación hablaré de estas diferencias de comportamiento
entre el lobo y el perro. Claro que esto ocurrió hace muchísimos años y
el proceso de domesticación del perro como compañero y amigo del hombre
lleva a estos increíbles animales a convivir con el hombre desde
hace ya 10.000 o 15.000 años. Estos son muchos años junto al
hombre, tantos como para que genéticamente tengan ya impregnados el
conocimiento y comportamiento social entre los seres humanos. Es la
especie animal más popularmente conocida y tratada como doméstica.
Todos los perros pertenecen a la misma especie. Es importante saber que
si bien presentan una gran variabilidad en lo que se refiere al aspecto
físico, al tamaño y al color, estas diferencias son únicamente
superficiales y que un Yorkshire y un Dogo tienen la misma estructura
anatómica básica y que a su vez es muy similar a la del lobo. Lo mismo
ocurre con los mestizos, por su puesto, la única diferencia es que no
son fruto de procesos selectivos ni de apareamientos dirigidos para
conseguir un pedigree como necesidad del capricho del hombre. Todas las
razas de perros, los mestizos y los lobos son genéticamente compatibles
por lo que no habría problema en cruzar a un macho Yorkside con una
hembra de Dogo, el único problema que podríamos encontrarnos sería
enseñar a escalar al pequeño Yorki para alcanzar a tan espectacular
hembra.
Genéticamente, algunas razas pueden llevar consigo algunos
comportamientos especiales o disposiciones más fáciles para diferentes
entornos. Esto viene dado y ocasionado única y exclusivamente por el
manejo del hombre en determinadas razas durante el proceso de la crianza
y educación. Los criadores de perros de razas intentan conseguir los más
altos pedigrees de sus animales-objeto-negocio. Deben obtener la mayor
perfección física de un pastor alemán y su carácter. Esto conlleva una
selección de machos y hembras que aporten unas determinadas aptitudes de
comportamiento que deben ser valorada s a su vez por otros humanos >
que configuran un jurado en los concursos de belleza, trabajo, ataque,
etc. En fin, los animales puestos nuevamente a disposición y capricho de
los seres humanos a quienes tan fielmente sirven y a quienes nunca
negarían nada, incluyendo ser meros instrumentos para ganar dinero con
ellos y con sus crias. No quiero con esto decir que esté absolutamente
en contra de los criadores, que no lo estoy, pero sí de quienes no
tienen en cuenta el futuro de muchos de estos perros y su salud que más
adelante comentaré, y de los que además ven en esto de la crianza
únicamente un medio de ganar dinero con la proliferación de perros y más
perros.
Ahora os cuento; Mi
primera perra fue un auténtico Pastor Alemán, sí, de “pura raza” que
llaman. Llevaba tatuada en la oreja un número de serie y aunque yo le
puse de nombre Queen, en realidad se llamaba Rudy de Montevillarta.
Toda una duquesa, hija del campeón del mundo en belleza Onix de
Gretzland. Fue la perra más enferma que nunca he tenido. Su problema era
la alergia y no se sabía a qué en concreto porque era prácticamente a
todo, incluso me dijeron que podría tener alergia a mi olor o a mi pelo
o a….Tenía que comer en platos de cristal o barro, el plástico hacía que
la salieran heridas en los belfos. Durante tres épocas del año el lomo
se le pelaba del brote alérgico que le producía algunas estaciones del
año. No podía parar de rascarse, claro. Estuve siete años de su vida y
de la mía cuidándola y probando todo lo que diferentes veterinarios me
recetaban. Aprendí de curas y me hice casi experta enfermera
veterinaria. Su gran pedigree era, como en la mayoría, un desatino del
ser humano. La endogamia que se produce entre los criadores
cruzando hermanos entre hermanas con el único objetivo de obtener un
gran ejemplar hace que el resto resulten en su mayoría animales enfermos
y por su puesto hizo que Queen sufriera toda su vida y al final muriera
joven por un cáncer de útero que se fue formando al parecer desde muy
temprana edad.
Por esto y por luego mi
larga experiencia con perros sin “medallas” recomiendo que se valore al
perro por lo que es, por el animal que es y por lo que nos aporta. Esto
último no hace falta explicarlo porque su naturaleza le llevará a darnos
todo el amor, fidelidad y compañía que nosotros estemos en condiciones
de valorar.
Por desgracia existen
demasiadas asociaciones de perros abandonados e increíblemente existen
quienes se dedican a rescatar estrellas de pura raza como Huskis,
Goldens Retrievers, Labradores o Galgos entre otras. Ser de pura raza
no les asegura su futuro pero si llena los bolsillos de quienes
los vendieron. Recomiendo que si alguien desea tener un perro de
determinadas características físicas, primero visite alguno de estos
refugios.
Es importante saber que
primero tendremos junto a nosotros a un animal y por eso he comenzado
hablando del origen del perro como especie o subespecie del lobo. Luego
deberemos pensar que a partir del animal es un perro y por último que
pertenece o es similar a una determinada raza. Por favor, no los
valoremos por sus “marcas”, no son un BMW o un SEAT Panda porque para
ser justos deberíamos entonces definirnos a nosotros mismos también
con una marca determinada. ¿Tú de que marca eres? Yo soy Alma y no tengo
de eso gracias a Dios.

Alma Mª Nieto
halma_maria@hotmail.com
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