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Allá en el año 1928 se construyó una casa en medio del campo,
para una de las familias más ricas del país; y hemos dicho en medio del campo,
lo que quiere decir que no había ni un solo vecino.
En la casa vivía el dueño, que era muy buena persona, con su familia, que eran
su mujer y sus hijos (dos niñas y un niño); ellos eran lo que éste más quería en
su vida; todos ellos eran gente muy noble... Además, con ellos vivía un servicio
de criados que se ocupaban de la casa. Él era un hombre de negocios, por lo que
tenía que viajar muy a menudo.
Pues bien, el día 10
de Agosto de 1931 fue el día del 10 cumpleaños del hijo y decidieron celebrarlo
invitando a familiares y a los habitantes del pueblo; a la fiesta asistieron
todos menos el alcalde, que estaba de viaje en una importante reunión. El padre
tampoco pudo estar, muy a su pesar, porque como era habitual, también andaba de
viaje. Los criados ese día tampoco estaban, pues la dueña de la casa les dio
unos días libres, tras dejar preparado todo para la fiesta... pensó que se lo
merecían. Pues bien lo que se sabe, es que fue una gran fiesta.
Se cuenta que alguien entró unos días después de la fiesta a la casa y asesinó a
la familia, pues el octavo día después llegó el Cartero a repartir la
correspondencia y nadie respondió, no había señales de vida; éste puso en alerta
a la policía, que al entrar a la casa, se encontró con el horrible suceso.
Se encontraron pistas... manchas de sangre por el suelo y por todo el salón y
dos notas debajo de la puerta... pero ni rastro de ningún miembro de la familia.
Las notas, decían:
¿Donde está la familia de Juan Salazar? Ja ja: ahora es
cuando están bien.
Firmado: una persona que ha hecho lo que tenía que
hacer
Señora Salazar: no me avisó de que iban a salir de viaje, cuando
regresen perdonen por si la casa está sucia, pero es que no teníamos llave para
poder entrar . Por favor!! Cuando lleguen de su viaje, le ruego me avisen,
estaré en la casa de mi madre, ya sabe, en el pueblo.
Firmado: La asistenta.
Aunque nunca
encontraron los cuerpos, la policía siempre dio por sentado que la primera nota
era del presunto asesino. Eso sí, no pudieron culpar a nadie, pues aunque
estaban las manchas de sangre...nunca pudieron identificar al culpable.
Nadie forzó la cerradura... la policía pensó que podrían haber entrado por una
de las ventanas del primer piso, que estaba abierta; tampoco encontraron huellas
de calzado que no pertenecieran a la familia.
Cuando el alcalde del pueblo se enteró de lo ocurrido en la casa de los Salazar
escribió a Juan Salazar inmediatamente para contarle:
Estimado Juan:
Debo informarle, muy a mi pesar, del horrible suceso acontecido en su casa en su
ausencia: toda su familia ha desaparecido, creemos que han sido asesinados
aunque no hemos encontrado sus cuerpos pero sí hay unas pistas muy extrañas, que
estamos investigando. Siento tener que comunicárselo así, por escrito, pero...
debe Vd. regresar inmediatamente. Lo siento mucho.
Atentamente: El alcalde de Villarrobledo
El hombre al recibir
la carta, y como era normal, se puso muy nervioso y decidió que el viaje a
Lisboa podía esperar, con lo que volvía inmediatamente a su casa, por supuesto.
El caso es que nunca llegó. Y nunca más se supo de él, ni de su familia, tampoco
de quién fue el asesino; ahora, las preguntas que todo el pueblo se hace son las
siguientes:
¿Llegó el hombre a su casa? ¿Quizá él encontró al asesino? , o ¿El asesino le
encontró a él? ¿Quién fue el bárbaro que pudo hacer aquella masacre?. ¿Dónde
fueron enterrados los cuerpos? Pues este libro contiene todas las respuestas.
Síguelo e irás descubriéndolas poco a poco.
Capitulo 2: ESTA CASA ES PERFECTA. ME LA QUEDO
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