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 Desahógate

Para todo aquel que ya no puede más, que por más que intenta hablar nadie le escucha.

Que se topa con una burocracia cruel y desalmada, que lo único que busca es j........ sin importar los medios....

hemos creado el espacio :

DESAHÓGATE y di todo lo que tengas que decir para que se escuche tu voz, eso sí: con educación y elegancia.

 Entra ya !!!!!!  

 

 

MENSAJES DEL PASADO

 

CAPITULO VI LAS EXTRAÑAS APARICIONES

El reloj ya marcaba algo más de las cinco de la mañana… sólo faltaban dos horas para que amaneciese, y Mario seguía sin aparecer.

Tenía sueño, mucho sueño… sabía que no era muy normal en aquella situación, pero no podía evitarlo: ¡me caía de sueño!. Claro que la preocupación por Mario y aquel ruido que no cesaba… (era como si alguien estuviera dando mazazos a las paredes)… ¡No me dejaban pegar ojo!.

Sabía que en el tercer piso estaba a salvo, pero decidí bajar a buscar a Mario, así que… eché otro trago, casi el último que me quedaba… eso me daría valor para seguir con la investigación, ¡Claro!, si no me dormía antes!!!.

Comencé a bajar las escaleras, con la botella en la mano. No había bajado ni dos escalones, cuando ví la silueta de un niño que se cruzaba delante de mí… fue muy rápido, así que no pude distinguir apenas nada. Parece ser que tenía más compañía de la que pensaba. Ya abajo, en la segunda planta, iba por el pasillo buscando a Mario cuando otra silueta volvió a cruzarse, esta vez más rápido. ¡Esto parecía el Metro de Madrid! Me había venido con mi familia justamente huyendo de Madrid, y al final resultó ser el caserón más transitado de la zona ¡Qué estress! Pegué otro trago.

Iba a necesitar otra botella si quería resistir (Al final iba a acabar alcoholizado). Seguí corriendo el pasillo aprovechando la luz de la luna que entraba por las ventanas. De repente comencé a oír voces, un murmullo del que sobresalía una voz aguda y terrorífica… (aunque todo me parecía ya normal, no dejaba de provocarme miedo). Aún así seguí adelante, busqué el lugar de donde provenían las voces, esperando que allí pudiera estar Mario.

Llegué a la habitación, y me asomé muy cautelosamente. Allí había varias personas… parecían del mundo real, de mi mundo. Estaban en círculo mirando al suelo. El niño que ví antes por los pasillos también estaba allí. De repente me miraron y… en un abrir y cerrar de ojos desaparecieron… pareció que me tuvieran miedo ¡No lo podía creer!. Así que miré atrás (allí había que ser precavido), y ahí estaba: “La Cosa” de nuevo que se acercaba con su cuchillo en mano. (Osea que a quién tenían miedo era a “La Cosa”, no a mí… por eso habían huído). ¡Menuda desilusión!!!.

Claro que lo que provocaba era justamente eso: salir por patas, y fue lo que hice. Eché a correr y me metí en la última habitación, cerré la puerta y me escondí detrás de la mesa, con la esperanza de que no me encontrara. Pero aún podía oír las risas de “La Cosa”. Ya no tenía escondite, creía estar atrapado, pero… me fijé en que ya no tenía el cuchillo, así que decidí salir corriendo y esquivarla… abrí la puerta y corrí por todo el pasillo. Subí el tercer piso, donde estaba a salvo de aquella criatura, o lo que demonios fuese.

Me metí en una habitación, dí el último trago que me quedaba, y me tumbé en la cama… ¡No podía más!. En cuestión de segundos debí quedarme dormido, pues cuando recobré el conocimiento ya era de día y el reloj marcaba las 10 de la mañana. ¡Pensaba que todo había sido un sueño, y me dolía mucho la cabeza!!!.

Pero me acordé de Mario, de su desaparición y volví a la realidad… aunque era una realidad bastante extraña e irreal.

Pensé que por la mañana estaría todo más tranquilo ¡Los fantasmas estarían durmiendo!, y decidí ir a buscar a Mario, cuando oí un ruido: era un cuadro que se había movido. Lo coloqué, pero volvió a moverse. Así que lo descolgué y cayó una nota que decía:

LA FAMILIA SALAZAR

VIENEN Y VAN

PERO LOS CUERPOS QUIETOS ESTÁN

CERCA DE DONDE LOS RAYOS DEL SOL NO PASAN,

¡TE ESPERARÁN!

Parecía ser la segunda pista. No me ayudaba demasiado, al menos de momento, pero parecía estar en el buen camino.

Iba bajando y sólo había silencio… la casa parecía ser otra durante el día, ¡Me sentí aliviado de poder disfrutar de un poquito de paz!, pero de repente me acordé de aquel hombre que “La Cosa” mató y que pensamos que era el jefe de obra. Bajé al sótano, pero el cadáver ya no estaba allí. Era como si nunca hubiera estado, pues no había ni una sola mancha de sangre.

Como ya había recorrido toda la casa en busca de Mario, decidí salir fuera para seguir buscándole. Iba caminando por el jardín, cuando noté que la tierra estaba blanda. Empecé a excavar y encontré el cadáver del hombre ¡Menudo susto! Ya empezábamos con los sustos, y no eran nada más que las 10 de la mañana. Me pregunté quién podría haberle enterrado allí, pero aquí sólo había preguntas, nunca respuestas. De repente oí un ruido ¡era mi estómago!. Este ruido lo conocía muy bien, y no me asustaba. ¡Con comer un poco estaba solucionado!. Y es que no había desayunado. Entré a la casa, me preparé un café, e intenté relajarme un poco, cuando oí unas voces, y esta vez provenían de fuera: era la Guardia Civil.

Me informaron que Mario estaba detenido preventivamente, pues le había encontrado manchado de sangre y diciendo incoherencias… en vista de la desaparición del Sr. Pedro Cualón (que al parecer era el constructor)… le habían retenido.

Decidí no comentar nada de lo ocurrido a la Guardia Civil, pues podría perjudicar más aún a Mario, y meterme yo mismo en más problemas de los que ya tenía.

Eso sí: me sentí realmente aliviado de saber dónde estaba Mario ¡Y que al fin y al cabo, estaba a salvo!.

Solamente me atreví a decirles que mi hermano jamás haría algo así, que estaba seguro de que era inocente… y que iba a demostrarlo.

Se despidieron comunicándome el horario de visitas, y que podía enviarle a un abogado. Todo esto había sido a través de la valla.

¿Cómo iba a visitarle, si ni siquiera podía salir de allí?. Echaba de menos a mi familia, ahora tampoco estaba Mario, y yo aquí encerrado… esto parecía no llegar nunca a su fin. Me dormí un rato, pues parecía que no podía hacer otra cosa, y en vista de las noches tan animadas que allí sucedían, preferí aprovechar con el sueño. Cuando me desperté fui a echar de comer a Nube. Ya estaba anocheciendo. Nube era mi única aliada allí, pero parecía seguir sin enterarse de nada, aunque de repente se puso muy nerviosa, y empezó a ladrar… estaba rabiosa, y es que ya comenzaban los ruidos dentro de la casa. ¡No podía más!!. Cogí a Nube y fui a buscar el agujero de la valla. Cuando lo encontré, justo delante del agujero aparecieron los espectros que había visto la noche anterior en la habitación… me miraban todos con una enorme tristeza en sus ojos. De repente lo entendí: eran la familia Salazar, que necesitaban de mi ayuda para poder descansar al fin en paz. Así que decidí buscar dentro de mí el poco valor que me quedara, y volví a la casa.

Entré, y con gran rabia y todo el valor que pude juntar… (era curioso, pero ya no sentía nada de miedo), grité:
 

¿Quién o qué diablos eres? ¿Porqué te empeñas en hacer tanto daño?. Primero la familia Salazar, y ahora te empeñas en destruir también la mía… ¡Pues no lo voy a permitir!!!.

Había un gran silencio en la casa. Todo parecía en calma, nadie parecía oírme, aunque fue un espacio corto de tiempo, porque pronto sonó el mismo grito aterrador de siempre ¡no sé porqué, pero sabía quién iba a aparecer en aquellos instantes!.

Efectivamente, allí estaba: era “La Cosa” con cuchillo en mano. Parecía más cabreada que de costumbre. ¡Tal vez le habían afectado mis palabras!. Nos quedamos frente a frente, mirándonos paralizados. Aquello parecía un duelo del lejano Oeste.

 

   
 

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  • Conociendo al autor

Una historia creada por Borja Carrero; habla de una casa con enormes terrenos que lleva en venta  mucho tiempo; es una preciosa mansión  que, a pesar de estar un poco abandonada, tiene muchas posibilidades.

Ahora viene la pregunta del millón: ¿Por qué  la mansión que tiene tres plantas y sótano, es tan barata y lleva tanto tiempo en venta?

Pues si lees esta historia... tal vez halles la respuesta...................

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